Conejo de Nueva Zelanda

El conejo de Nueva Zelanda es un simpático peludo al que le encantará estar rodeado de personas que le quieran y le respeten. Es un animal que no es muy difícil de cuidar, con el que podremos pasar muchos y grandes momentos juntos durante toda su vida.

Así que si andas pensando en adquirir uno, a continuación te vamos a hablar de esta magnífica raza. Quién sabe, puede que sea la que estés buscando. 😉

Origen e historia

A pesar de su nombre, el conejo de Nueva Zelanda se originó en los Estados Unidos, concretamente en California. Desciende de los Reds de Nueva Zelanda, y se desarrolló a partir de cruces de distintas razas de conejos, incluyendo liebres belgas y gigantes flamencos.

En 1916 se estableció el estándar, y un año después se creó la variedad blanca por William S. Preshaw. Lamentablemente, la cría de conejos, sea cual sea su raza, siempre se ha visto enturbiada por el deseo de conseguir una carne o una piel de mejor calidad.

Características físicas del conejo de Nueva Zelanda

Se trata de un animal de tamaño medio (unos 5kg), con orejas erguidas. Su cuerpo es musculoso y grande, cubierto por pelo que puede ser marrón, blanco o bicolor. Los ojos los mantiene abiertos, y son muy vivos. Además, es albino. El albinismo está causado por la falta de melanina, que es el pigmento que da color a la piel, pelo, cabello y ojos a todos los animales, incluyendo a los humanos. En el caso de nuestro protagonista, no es raro que también tenga un tinte blanco, rosa o marrón claro en su nariz.

Su esperanza de vida es de unos 15 años.

Comportamiento

El conejo Nueva Zelanda es muy agradable y por lo general tranquilo. Puede llevarse bien con todos los miembros de la familia, sean mayores o pequeños, razón por la cual es una muy buena raza para llevarse a casa. ¡Disfrutar de su compañía no será nada difícil!

¿Cuáles son sus cuidados?

Imagen – pocketpause.com

Jaula

La jaula debe ser un refugio para el conejo. Un lugar donde ir a dormir y a comer. Pero no tenemos que comprarla con la intención de que sea su única casa. Es muy triste tener a un animal enjaulado. Esto no es bueno para él, ya que enseguida se sentirá frustrado y triste, algo que podría debilitar su sistema inmune.

Teniendo esto en cuenta, puede ser de tamaño mediano sin problema, pero si podemos adquirir una que sea grande sin duda lo agradecerá. En cualquier caso, hay que limpiársela de forma regular, unas 2-3 veces por semana, usando agua y un poco de lavavajillas. Luego se seca bien, y se rellena con un lecho para conejos que aglomere bien y rápido; así evitaremos que sus patas estén en contacto con la orina y las heces.

Si tenemos opción de sacarlo fuera, al patio o a algún rincón seguro del jardín, será aconsejable hacerlo para que pueda correr y hacer ejercicio.

Alimentación

El conejo de Nueva Zelanda es un animal herbívoro. Para que tenga una salud perfecta le daremos heno mezclado con verduras y pienso específico para estos animales, todo de alta calidad. Unas dos veces por semana le podremos dar fruta fresca.

Pelaje

El pelaje del conejo de Nueva Zelanda es muy suave, y por lo general, él mismo se encarga de mantenerlo limpio. Ahora bien, una vez al día, o dos si está en época de muda, deberemos de cepillarlo, por ejemplo con el Furminator. Este es un peine especial que elimina todo -o casi todo- el pelo muerto, algo que le hará sentirse mucho mejor sobretodo durante el verano.

Si hablamos del baño, no es necesario bañarlo, pero si se ensuciara en exceso le podremos pasar un trapo humedecido con agua templada. Al terminar, lo secaremos y lo peinaremos.

Uñas y dientes

Las uñas y los dientes son parte muy importante del cuerpo del conejo, ya que le sirven para coger cosas y para masticar la hierba. Pero ambos crecen durante toda su vida, por lo que deberemos de cortale las uñas para evitar problemas. Eso sí, la primera vez dejaremos que lo haga el veterinario: así sabremos cómo hacerlo bien, sin hacerle daño al peludo.

Con respecto a los dientes, desde el primer día que llega a casa le daremos un madera para roer.

Salud

Si lo cuidamos correctamente, su salud será buena la mayor parte del tiempo. Ahora bien, es un ser vivo y como tal, puede estar enfermo alguna que otra vez. Por ello, como sus cuidadores tendremos que estar atentos a cualquier síntoma que se pueda presentar, como pérdida de apetito y/o de peso, estornudos, ojos llorosos o con secreciones falta de higiene, o cualquier otro que nos preocupe. Si ocurre, lo llevaremos al veterinario lo antes posible.

Además, debido a su albinismo, es muy importante que no dejemos que tome el sol durante las horas centrales del día, ya que se podría quemar más fácil y rápidamente que otros conejos.

¿Dónde comprar?

Si quieres tener uno, lo puedes comprar en cualquier tienda de animales. El precio es de unos 20 euros. También puedes echar un vistazo en los refugios de animales, ya que podría haber alguno en adopción.

Sé el primero en comentar

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.